martes, 10 de julio de 2012

Una Visión de Colombia

en este video podemos entender las ventajas de Colombia.

porque no las aprovechamos???


VIVE !!!

No se trata de añadir años a la vida, sino vida a los años

Además de los asilos propiamente concebidos como tales, Cuba ha desarrollado en todo el territorio nacional una amplísima red de Casas de Abuelos, donde estas personas disfrutan de disímiles opciones instructivas, productivas y recreativas, a la vez que se sienten útiles.

Todos queremos vivir muchos años, pero nadie quiere ser viejo. Existe un desconocimiento de lo que significa el envejecimiento que contribuye a aislar y olvidar una etapa larga e importante en nuestra vida hasta el momento inevitable.

Tradicionalmente, esta etapa se excluye del mundo de las actividades físicas, o se trata como edad con pocas posibilidades de afrontar nuevos aprendizajes, por lo que la literatura relacionada con este tema es cada vez más abundante en el mundo.

Aunque cada persona afronta la vejez de forma distinta, son muchas las falsas creencias y mitos que desvalorizan el accionar del adulto mayor, y sus posibilidades reales de luchar y disfrutar de innumerables ventajas y hasta de salvar inconvenientes.

Con el transcurso de los años aumentan los riesgos de sufrir enfermedades cardiovasculares, al endurecerse las arterias e incrementarse la presión arterial, lo cual favorece la aparición de taquicardia o infarto.

En relación con el sistema respiratorio, aumenta la respiración por minuto, y se manifiesta una mayor rigidez torácica que provoca la reducción del volumen de aire. Al mismo tiempo al reducirse el poder inmunológico, son más susceptibles de producirse enfermedades respiratorias graves.

Asimismo, el tejido óseo presenta problemas para reabsorber calcio, se vuelve frágil y proclive a fracturas, las articulaciones pierden elasticidad y la cantidad de agua de los cartílagos disminuye, lo cual favorece procesos degenerativos como artrosis y atrofias de discos intervertebrales, entre otros.

Hay un mayor cúmulo de grasa subcutánea y aparecen los llamados vicios posturales.

El deterioro del sistema nervioso es también patente con el decursar del tiempo. El peso del cerebro empieza a disminuir a los 60 años de edad, al igual que el número de neuronas, y los reflejos se deterioran y afectan la coordinación, el equilibrio, la orientación, la memoria y la atención-concentración.

Pueden aparecer también las patologías seniles y alteraciones de los procesos psicológicos por la pérdida de seres queridos --la depresión parece hacer mella en muchas personas--, el paso a la jubilación y el temor a la muerte, entre otros problemas.

Aunque no se debe generalizar o establecer categorías en torno a la personalidad del adulto mayor, se pueden observar en él distintas formas de acceder a este período de la vida:

1. En algunos casos no percibe nada positivo en esta etapa, debido principalmente a connotaciones familiares o sociales, por lo que su criterio es el de haber perdido todas las posibilidades en la vida. Tiende a estar malhumorado, a quejarse continuamente y a aislarse de sus compañeros o de las personas que le rodean.

2. En la mayoría de las ocasiones acepta lo que se le propone, pero sin mostrar mayor o menor interés. No da problemas, pero tampoco alegrías.
3. La persona acepta totalmente esta etapa de su vida, por lo que tiende a mostrarse activa y participativa. Acostumbra a luchar por mantener sus gustos o aficiones, e incluso, por aprender otros nuevos.

EL ENVEJECIMIENTO CONSTITUYE UN PROCESO FISIOLÓGICO, NO UNA ENFERMEDAD

El sistema de salud de Cuba, especialmente el relacionado con la Geriatría, tiene muy en cuenta que el envejecimiento constituye un proceso fisiológico, no una enfermedad. Aunque los especialistas cubanos no excluyen las limitaciones físicas y psicológicas durante este período de desarrollo del adulto mayor, tampoco descartan que existen muchas posibilidades de acción y estrategias alternativas, las cuales constituyen un primer paso para derribar las barreras de la inactividad y de la falta de motivaciones.

Ante todo hay comenzar en el hogar, con una postura solidaria y a partir de un cambio radical en el comportamiento de los hijos y nietos hacia los padres y abuelos, que les brinde cariño y atención y un pleno disfrute del tiempo libre en actividades físicas con fines psicológicos y sociológicos, junto con otros hábitos saludables que ejerciten la mente.

En resumen no se trata de añadir años a la vida, sino vida a los años, para lograr llegar a 120 años o más.